LO MISTICO DENTRO DE LO MISTICO EN NUESTROS DÍAS

LO MISTICO DENTRO DE LO MISTICO

EN NUESTROS DÍAS

          Para hablar de la mística, en los dogmas establecidos, deberíamos situarnos detrás de una

doctrina y seguir los cauces establecidos por la misma, en conducta, filosofía y reglas que ellas

imparten para conseguir he impartir la palabra de Dios

 Un hombre místico es aquel que dedica su vida a la búsqueda de Dios que por razones de religión si no

esta dentro de lo establecido deja de ser místicas sus acciones y condicionar a alguien  dentro de dogmas

de fe, de catequesis, de libros de culturas preestablecidas a fines determinados, no deja de ser al menos

extraño o misterioso.

Si el verdadero conocimiento de Dios a trabes de los místicos se imparte  en creencias de conductas para

una convivencia mejor impartida por las religiones más que la búsqueda de la verdad nos encontramos en la

búsqueda de la fuerza del poder que políticamente seria asumible y hasta práctico si ese fuese su fin.

Si alguien dentro de cualquier religión que los hay, es un verdadero místico  y busca una razón, la

verdad, la sabiduría, y traspasa las normas en honor a su conocimiento, apenas tendremos conocimiento de

el, o lo convertirán en un santo, lo aran mártir y desgraciado hasta el fin de sus días para luego

santificarlo.

Si alguien busca a Dios desde otra posición impartiéndola como tantos y tantos desde dentro y desde fuera

han hecho que no sea desde las religiosas, como en política es una usurpación de poder y todos los

mecanismos son pocos desde el poder el conocimiento y la fuerza  para  derrotarlos, marginarlos,

confundirlos y  aislarlos.

Si las religiones están basadas en el poder terrenal y la fuerza y sabiduría de lo espiritual como

habiendo permanecido durante tantos años con absoluta libertad entrando y saliendo como pedro por su casa

en la mayoría de políticos y países como podemos utilizar la verdadera libertad si hasta el laicismo esta

condicionado, siendo de alguna manera lo que menos les podría preocupar.

Lo místico,  en la grandeza del misticismo en si, es algo grande, algo importante, el misticismo buscado

desde la fuente inicial de nuestra propia búsqueda, con los tropiezos y los hallazgos que vayamos

encontrando pueden ser las pruebas necesarias que cada uno sin vinculación y con todos los medios que hoy

día tenemos a nuestra disposición aportarían o deberían de aportar luz, a tanto surrealismo emocional,

que se cobija en nuestras mejores intenciones, y buenas voluntades, y no recrearse para quedarse con ello

y a trabes de ello, (es santo es místico es bueno.)

Por que a fin de cuentas, lo bueno puede ser muy bueno pero si no nos lleva al verdadero conocimiento tan

solo será pasto de los depredadores que hablan en nombre de Dios  del diablo o de la simple y pura

materia para seguir como estamos y no aportar nada nuevo a lo que hasta ahora solo ha sido pura y dura

manipulación de buenas voluntades en despropósitos de recorridos en calles sin salida.